Este relato lo escribí hace mucho, cuando era bastante más pequeño. Sin embargo lo encontré hace nada y me ha dado por postearlo jeje. Se que tiene o más bien refleja poco de fantasía, pero lo enmarco en esta categoría porque estaba pensado en principio para pertenecer a ella. Espero que os guste! o que, almenos, no os aburra mucho leerlo *^^* ¡Gracias!
El Reencuentro
El sol desaparecía por el este lentamente, alumbrando ahora la tierra con una tenue luz rojiza. El campamento permanecía bullicioso, celebrando aún la gran victoria que habían librado aquella tarde, pero él no quería celebraciones, buscaba desesperado desde el final de la batalla a su amada, pues en su corazón habían crecido una desesperación y un desconcierto que aumentaban a medida que el sol caía.
La última vez que la vio fue en medio del fragor de la batalla, luchando contra dos enemigos a los que despachó con rapidez: un sutil corte en la garganta al mayor y más fuerte y una hábil estocada al segundo. Tras ello un guerrero fuerte le atacó y la perdió de vista, y ahora la buscaba por todo el campamento, con la débil esperanza de que aún siguiese con vida.
Cuando el sol había desaparecido y las estrellas comenzaban a despertar, desesperado, dejó de caminar entre el jolgorio de sus compañeros y se sentó en el suelo, invadido pro completo por un dolor que aprisionaba su corazón, que le destrozaba poco a poco, recordándola,… Se arrastró cansado hasta lograr llegar a las raíces de gran un árbol y allí apoyó su espalda, cerrando sus piernas y cubriéndose el rostro con las manos para empezar a llorar, pues el deseo de desahogarse se había convertido en una necesidad, el nudo que se formó en su corazón no le permitía respirar con normalidad, sus piernas estaban entumecidas, buscaba una solución que le devolviese a su amor, pero no la encontraba por mucho que cavilaba en su busca.
Pronto fue olvidándose de todo, de su dolor, de la batalla,…, pero no de ella, su recuerdo ocupaba ahora toda su mente, la luz que siempre brillaba en sus ojos cuando hablaba d sus sentimientos, su risa que alegraba su corazón en los momentos más difíciles, sus palabras de consejo que calaban en la mente y hacían reflexionar, sus caricias,…, sus caricias,…, al llegar a este punto se estremeció, pues sentía aún como sus delicadas manos rozando sus mejillas, e inexplicablemente una esperanza nació sobre el campo de desolación que había dejado sus perdida, por ello abrió lentamente sus ojos y contempló asombrado como lo acariciaba con la ternura tan delicada y cuidadosa que la caracterizaba.
Inmediatamente abrió la boca para preguntar todas las dudas que lo habían invadido aquella noche, pero ella puso uno de sus dedos en sus labios y con un suave siseo acercó los suyos a sus oídos y le susurró con un sentimiento incapaz de describir: “Te Amo”. El derramó otra lágrima más, pero esta vez era de alegría, pues la esperanza y la felicidad habían reconquistado su cuerpo, su mente y su alma, todo el pasado y el futuro desaparecieron, únicamente existía el presente, un presente en el que estaban de nuevo juntos y que tras haberla perdido deseaba aprovechar para demostrarle sus sentimientos, antes de que se marchase sin aviso una vez más.
Su mano agarró con fuerza la de ella, sus ojos se miraron fijamente, incapaces de expresar algo más que amor, sus labios se acercaban lentamente, de manera cautelosa pero continua, hasta que por fin se realizó lo que ambos deseaban y surgió un nuevo beso que los marcó, el principio después del fin, el primer beso de esperanza después del dolor sufrido por la desesperación. Su mano se deslizaba por sus brazos, acariciando su delicada piel una vez más, pero de manera mucho más especial, con mucha más ternura, con aún más amor. Ella acariciaba su pecho despacio, mientras lo besaba con pasión.
Toda la noche continuaron bajo las raíces de aquel árbol, libres de miradas no deseadas, solo el bosque conocía sus sentimientos, y ambos, en toda aquella majestuosidad donde las estrellas brillaban con una luz sobrenatural y la luna llena iluminaba el mundo, permanecieron juntos, amándose, hasta que el sol despuntó en el oeste y sus ojos se abrieron una vez más, pero juntos, bajo aquel enorme árbol que los había acogido y había sido testigo de su amor. Y en aquella mañana, ambos volvieron a mirar, abrazados, calentando sus cuerpos del frío que se extendía fuera de las gruesas raíces del árbol que los había amparado se dijeron de nuevo, con un sentimiento aún mayor que el que habían demostrado aquella noche: “Te Amo”
No se como lo haces, pero cada relato que posteas, lo vivo demasiado. Sigue asi porfavor!!
Este es precioso, yo ya pensaba que la habia perdida ; ;…
que laaaaaaaaaaaargooo eduuuuuuuuuuuuuuu…tendré que imprimirmelo para leerlo illo que eso es imposible XDDD!
vas a ser el nuevo escritorzuelo revelación del año :*
muacks!
P.D:Y en aquella mañana, ambos volvieron a mirar, abrazados, calentando sus cuerpos del frío que se extendía fuera de las gruesas raíces del árbol que los había amparado se dijeron de nuevo, con un sentimiento aún mayor que el que habían demostrado aquella noche: “Te Amo” <— MELOSO KE ERES UN MELOSO